This work is housed in an old kitchen drawer discovered at a recent remodeling project in San Miguel. With his last ounce of strength, the boy seems to have finally left his battered past behind, memories of broken promises, the moon as a witness, to finally be received by a helping hand. Life seems to eventually fall into place, when we surrender and let the stories of our past remain where they belong.
Esta obra se aloja en un viejo cajón descubierto en un reciente proyecto de remodelación en San Miguel. Parece que el muchacho, con su última gota de fuerza, finalmente ha dejado su pasado detrás, memorias de promesas rotas, la luna como testigo, para finalmente ser recibido por una mano de ayuda. Parece ser que la vida finalmente se acomoda en su lugar cuando nos rendimos y dejamos que las historias de nuestro pasado permanezcan donde pertenecen.
